Número noventa y cinco

Se suponía que ya te había superado, que eras parte de un pasado que ame y aprendí a golpe fuerte de la vida a darle el poco valor que en realidad valía.

Entonces, ¿porque apareces cuando mas débil estoy? ¿Eres acaso el demonio que con esa sonrisa tan placentera y esas palabras tan graciosas intentas llevarte mi alma al peor de los desfiladeros para verle caer y desaparecer en el vacío de la desesperanza?.

Es triste, muy triste cuando al final de una relación tan fuerte, lo único real que en realidad existió fue lo que yo sentí por ti.

Ahora tendrás que morir en mis adentros para que yo renazca de las cenizas del todo.

Felicidad

Dejame un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s